Xilitla

Imagen de jardín surrealista Las Pozas
Imagen de jardín surrealista Las Pozas

También conocido como La Perla de la Sierra Potosina, Xilitla es un hermoso pueblo que, escondido entre los tupidos montes, ha logrado conservar la belleza de sus calles empedradas, los vivos colores del mercado y la alegría genuina que se distingue en las sonrisas de sus habitantes. El camino a dicho pueblo es truculento, sin embargo al llegar es fácil darse cuenta de que el esfuerzo bien vale la pena. En días soleados es particularmente atractivo para intrépidos motociclistas en busca de estrechas carreteras donde pueden ellos reinar sobre los automóviles.

Si me limitara a hablar del pueblo nada mas, le haría una injusticia a la experiencia, pues la travesía por la sierra es donde todo comienza. Tomando la ruta a través de la Sierra Gorda Queretana, poco a poco el camino comienza a torcerse cual culebra al ir esquivando los montes que descansan cual manada de leopardos bajo el sol. Al avanzar, el ojo perspicaz puede distinguir pequeñas maravillas a lo largo del camino: una pirámide que, insatisfecha con su altura, decidió escalar a lo mas alto de un cerro; un cementerio de semejante blancura que parece que hubiera tomado un baño en cloro; un monte que en un acto de rebeldía se ha tatuado una imagen colosal de la virgen; es incluso probable que, anunciado por una graciosa melodía, al salir de alguna curva se encuentre uno con una camionetita que, incansable, recorre la sierra repartiendo el pan recién horneado a las casas que se esconden entre la vegetación. Al atravesar semejantes escenas es fácil sorprenderse al darse cuenta que los áridos montes con los que comenzó el trayecto se han convertido en imponentes montañas, las cuales han remplazado las toscas pieles de leopardo por suntuosos vestidos de esmeralda y jade.

Zacahuil y atole, el desayuno típico de la region.
Zacahuil y atole, el desayuno típico de la region.

Para comenzar el día puede uno pasearse por el pueblo para verle despertar: sentir la brisa que recorre las calles para despertar a los que aun sueñan al ritmo de sus ronquidos; dar los buenos días a la gente que, todavía amodorrada, empieza a abrir sus puestos; sentir los primeros rayos del sol cuando vencedores logran traspasar la verde muralla que rodea al poblado. Cuando las calles empiezan a llenarse, es hora de una visita matutina al tianguis que permitirá al visitante experimentar una probadita de la vida cotidiana del pueblo, además de poder encontrar ahí el mejor desayuno de la región: el zacahuil, el cual se puede acompañar con un exquisito atole o café. Una vez satisfecho hay que adentrarse mas para descubrir todas las curiosidades que el mercado ofrece como productos de cuero, chile piquín, frutas y verduras varias, bolsas tejidas a mano y mil curiosidades mas.

Después de explorar el mercado es hora de adentrarse en la jungla para descubrir la atracción principal de Xilitla. La joya del pueblo son Las Pozas, el legado dejado por el inglés Edward James a mediados del siglo pasado. Este excéntrico personaje encontró en Xilitla el lugar ideal para hacer realidad uno de sus sueños: crear, por medio de un jardín botánico, su propio Edén. Durante años viajó por el mundo recolectando plantas exóticas con este propósito en mente, sin embargo la naturaleza es caprichosa y despiadadamente mando una helada que arrebato el color a los pétalos de las flores y arrugo las hojas cual pasas. Pero esto no desmotivó a Edward, quien rápidamente divisó una alternativa: ya que la naturaleza se oponía a sus planes el crearía un jardín que pudiera sobrevivir a todas las fechorías que ésta se le pudieran ocurrir, un jardín de concreto. Este jardín, que hoy fascina a turistas de todos los rincones del mundo, es el resultado de la viva imaginación de éste hombre y las hábiles manos locales que lo hicieron realidad. Debido al deterioro que las estructuras sufren a lo largo del tiempo, en especial cuando están a la intemperie, ya no es posible acceder a todas ellas, sin embargo el perderse en la selva que les rodea y ver como se integran al entorno es sin duda una experiencia única.

Vista de Las Pozas entre la maleza.
Vista de Las Pozas entre la maleza.

Una de las cualidades que atrajeron a Edward cuando estaba eligiendo el sitio para su creación, fueron los manantiales de agua y cascadas que ahí se encuentran. En ambos es posible darse un chapuzón si se desea así que hay que empacar el bañador antes de ir. Incluso si no quiere uno refrescarse en las aguas cristalinas que por ahí fluyen, vale la pena ir a visitar estas fuentes de agua para recordar que la belleza no requiere la intervención del hombre, basta con poner atención a lo que hay a nuestro alrededor para maravillarnos. Al llegar a Xilitla un joven inglés encontró una belleza que le cautivo y que se convirtió en su musa, en sus estructuras surrealistas enmarco una cascada y dejo su bañera a la intemperie pues no hay techo mas hermoso que el firmamento, así que al visitar este santuario hay que darle su debido crédito a la madre naturaleza también.

Vista del monte La Silleta desde el campanario del Ex-Convento de San Agustin
Vista del monte La Silleta desde el campanario del Ex-Convento de San Agustin

De regreso al pueblo es posible visitar el Ex-Convento de San Agustín, que es la construcción mas antigua del estado y por lo mismo tiene una larga historia que narrar al visitante. Además, un recorrido por la azotea brinda una maravillosa vista panorámica del pueblo y las montañas que le rodean, incluyendo el Huitzmaloteptl o cerro de la silleta. Si es domingo, esta vista se complementa con la música y el coro de risas provenientes del Guapango que se desenvuelve los pies del edificio, mismo al que es posible unirse pues hay ahí espacio para todos. Ya con pies cansados llega la hora de cenar. Alrededor de la plaza hay varios lugares para escoger, entre los cuales se puede mencionar Ambar, un acogedor restaurante a un costado del ex-convento.

Xilitla puede servir como un escape de fin de semana para la familia, pues se pueden cubrir las actividades principales en ese tiempo. Sin embargo el ambiente calido y tranquilo que emana del lugar invita a permanecer mas tiempo y simplemente disfrutar. Independientemente de la opción que se elija, eventualmente llega la hora de partir y perderse nuevamente entre la maleza que resguarda este maravilloso trozo el paraíso.

2 thoughts on “Xilitla”

  1. Vida mía

    Que gusto que este paseo te haya gustado y haya merecido que lo compartas con tus lectores, que estamos esperando ávidos tus publicaciones.

  2. 🙂

    Muy motivante tu articulo y hay demasiadas cosas que no
    sabia que me has aclarado, esta genial.. te queria corresponder el espacio que dedicaste, con unas infinitas gracias,
    por aconsejar a gente como yo jojojo.

    Besos

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